Archive | enero, 2014

Dándolo todo

10 Ene

Voy a haceros partícipes a los que aún no lo sabéis de una gran verdad. Las bodas y las cenas de empresa son las nuevas juergas de los que somos padres.

Porque seamos realistas, estamos en un punto en que las salidas nocturnas que no sean a urgencias con un niño vomitando, brillan por su ausencia, y al menos los Tripadres, cuando tenemos canguro o llamamos a Teleabuelo, solemos decantarnos por cenas tranquilas para tener conversaciones de más de 10 minutos y que versen sobre temas más interesantes que el qué comemos mañana o si La Rubia tiene ballet.

En resumen, que ese momento de tener un copazo en la mano y a David Guetta de fondo se da lo que viene siendo de pascuas a ramos.

Los padres y madres reaccionamos de distinta manera a esta inusual situación de vernos liberados de nuestras criaturas y la posibilidad de pasar una noche sin interrupciones. Los hay que cuando van de boda salen pitando según los novios terminan el vals a meterse en el sobre, ya que la perspectiva de dormir 8 horas del tirón es poderosa a la par que irresistible. Otros en cambio, a las primeras notas del Ave María de Bisbal y ante la visión de un Gin Tonic en copa de balón, se vienen arriba.

Adivinen en que grupo me encuentro.

Y es que como bien dicen “la cabra tira al monte” o “el que tuvo, retuvo”, y aunque nunca fui de las que cerraban los bares, digamos que disfruté de mi juventud y la noche madrileña. Así que no puedo evitarlo, está en mi naturaleza.

Porque verán ustedes, a una madre no la puedes llevar a un sitio cool con sofás de diseño a tomar una copa en plan tranquilo. No, señores. En lo que el camarero tarda en prepararle un GinTonic con todo tipo de frutos rojos, ese sofá atrapará a esa madre agotada y en dos minutos estará dando cabezadas e implorando que alguien la lleve a su cama mientras cuenta mentalmente la horas que le quedan para que uno de sus vástagos asome por la puerta pidiendo un Cola-Cao.

Pero a esta misma madre la pones un lunes en un bareto de mala muerte, a 90 km de su familia, le das un Beefeater de toda la vida, y aún teniendo que currar al día siguiente, esa madre lo dará todo. ¿Por qué?, se preguntarán ustedes… Porque esa madre sabe que ese momento es único, que ese día los astros se han alineado y que las ocasiones las pintan calvas.

El caso es que he tenido la oportunidad de disfrutar sufrir estas alineaciones planetarias varias veces últimamente. Véase, Trimadre en paradero conocido pero alejado del resto de la Trifamily por motivos laborales, con pernocta fuera del hogar y plan nocturno de cena y copazos incluido.

Créanme si les digo que en estas coyunturas, cuando llego a mi habitación de hotel y veo una mullida cama de 2×2, con 8 almohadas y un impoluto y blanquísimo edredón nórdico, sin rastro de Winnie the Pooh o coches de Hot Wheels por el suelo, me hago a mí misma una promesa: “Juro solemnemente que esta noche duermo 8 horas del tirón”. Y me lo creo, sí, sí, sí. Siempre se me ha dado bien el autoengaño, ya sea para planear lo que voy a adelgazar de aquí a julio o para decidir que me da tiempo hacer 50 recados en una hora.

Ni cuatro horas pude disfrutar de esta pedazo cama para mi solita

Ni cuatro horas pude disfrutar de esta pedazo cama para mi solita

Podría decir que no tengo personalidad, que me dejo arrastrar por las masas, que mis colegas suplican mi presencia y que no me queda otra que acompañarles al bar de turno para tomar la copa de rigor y volverme pitando a casa. Pero mentiría… Me pinto el ojo, me pongo el tacón y ya no hay vuelta atrás para esta madre que suscribe.

Durante la noche, sus compañeras de trabajo la mirarán ojipláticas cuando pregunte quién es ésa del video pornográfico y cuando le contesten que es Miley Cyrus, (¡ahhhh! ¡Hanna Montana!), ella se preguntará cómo es posible que Walt Disney no se haya descongelado del susto. Alucinarán cuando le pida al DJ temazos como “Sufre mamón” o  alguna de Un pingüino en mi ascensor. Una que es una nostálgica…

Y así entre bailoteo y copa, pasó la noche. Acompañada por otras #malasmadres y al grito de “¡hacedlo por las madres!” conseguimos retener a las más jovenzuelas hasta que nos echaron del garito altas horas de la madrugada.

Resumiendo, salir de marcha con madres son todo ventajas:

1. Salimos muy baratitas. Con dos copas ya estamos de lo más simpáticas y dicharacheras. Es lo que tiene llevar la mitad de los últimos años de tu vida embarazada, lactando o simplemente acostándote a las 11 los viernes, que el alcohol actúa a la velocidad del rayo en nuestro organismo.

2. Aguantamos carros y carretas. Alguna ventaja tenía que tener llevar AÑOS sin dormir, y vive Dios que es mucho mejor no hacerlo por estar dándolo todo en la pista de baile que por un bebé llorón. Como unas rosas estábamos las madres a la mañana siguiente. Menudas somos.

3. No tenemos vergüenza. Se debió de quedar en algún paritorio cuando 2 matronas y 3 ginecólogos nos miraron por debajo del camisón, así que no tenemos problema en pedirle al DJ que nos ponga “Se acabó” de María Jiménez sin que se atisbe una sombra de rojez en nuestro rostro o bien subirnos a una plataforma a bailar la mayonesa.

El Bar Coyote : foto David McNally, Piper Perabo

Aquí Trimadre en uno de los momentos álgidos de la noche

Con estas aptitudes, no me digan que no es un planazo.

Y para aquellas a las que leyéndome les ha picado el gusanillo y han sentido una necesidad imperiosa de tomarse un cubata, esperar una cola de media hora para hacer pis en un baño inmundo y acostarse con ese característico pitidito en el oído mientras “echan el ancla” para que el cuarto deje de dar vueltas, sepan ustedes que se está organizando una fiesta de más de 2.000 #malasmadres. Si no saben de qué hablo, hagan el favor de unirse ipsofacto al club en http://www.laninasinnombre.com/cdm/ y seguirlas en Twitter @malasmadres o facebook htp://www.facebook.com/malasmadres.

Nos vemos en la barra.

fiesta #malasmadres

CON GORRO . . . Y A LO LOCO

como madre, busco la paz · como madrastra, ¡dominar el mundo! (pa qué te voy a engañar)

Three Girls One Beard

Three Girls One Beard

Diario de Algo Especial

Día a día de las Genovevas

mamasenapurosblog

El blog para las mamás como tú

desmadreando

Just another WordPress.com site

Blog de una Mama Diseñadora

Impresiones de una mamá y diseñadora full time

Educando al Bicho

El blog de un bicho que es madre o de una madre que es un bicho, según se vea

Remorada y el Sr. Torres

Historias ilustradas de una limeña y un catalán que comparten morada en Barcelona.

Había una Pez

¡Con lo que yo era! Trucos&Consejos contados con humor: para mamás y bebés... venga, para papás también!

Entremadres

Un espacio para madres como tú

Desmadreando

La locura de la maternidad

LA MAMÁ ROBINSON

Blog de mamá Robinson

muymolon

las cosas que le gustan a mr wonderful

El sofa amarillo

diseñamos momentos

vaninasblog

En el lio de ser madre.

boticaria garcia

De salud, nutrición y otras pócimas

Peineta, pintxos y mi monillo

El blog loco de una madre desquiciada

Planeando ser padres

Experiencias reales de padres primerizos

La Madre Tigre

Blog de La Madre Tigre

Con botas de agua

En busca del lado creativo de la vida

La niña sin nombre

Aventuras de la niña sin nombre en su globo volador y su malamadre

A %d blogueros les gusta esto: